miércoles, 9 de noviembre de 2011

viernes, 4 de noviembre de 2011

Los ojos del Guadiana

Ahora sí, ahora no... Así es como me he sentido en este último año, aunque, qué leches, así me he sentido desde que llegué aquí. Y ya vamos camino de los dos años!! Espero y deseo que sea mi Ecuador aquí, que el último año del doctorado sea solo para escribir, y pueda volar a la Tierra Prometida.

En la última semana han pasado muchas cosas. O mejor dicho, no ha pasado absolutamente nada extraordinario, simplemente he reafirmado mi teoría del gran poder de la mente. Unas simples palabras de La Doctora (que no es mi médico, sino mi jefa) hace exactamente 8 días sirvieron para desatar todo un mar de sensaciones, pensamientos y reflexiones.

"El lunes vamos a tener una charla contigo sobre tu primer año de doctorado (para los que no lo sepáis, cambié de departamento en noviembre del año pasado, y la cuenta atrás se puso de nuevo a cero) y queríamos hablar contigo sobre el tiempo que pasas outdoors (en castellano, fuera de la oficina, pero vamos, que traducido es como decirte que como tienes vida, a ver qué pasa, que eres un doctorando de m...)." To make a long story short, useasé, para resumir todo lo que pensé después de la mini-charla con mi jefa, en la que hubo momentos estelares como: "El hecho de que tengas derecho a vacaciones no quiere decir que te las puedas coger", desencadenó un maravilloso y estupendo fin de semana de reflexión, conversaciones varias y deliberación (con sus consiguientes ojeras y daño oxidativo sobre mi organismo) sobre si dejar este puto país y mandarles a paseo e irme a la Tierra Prometida o simplemente aguantar el tipo. El resultado fueron 5 A4 con sus puntos sobre por qué estoy aquí, las contradicciones que encuentro cada día en el trabajo, el porqué de mi llegada a Holanda... etc.
Para volver a resumir mi vorágine, el resultado de mi profunda deliberación y pocas horas de sueño fue que estoy aquí para tener un título y poder seguir dando clases con un poco más de base, contribuir a la comunidad científica/de la salud (aunque al final te das cuenta de que el mundo académico se resume en ver quién la tiene más grande (las publicaciones, quiero decir, pero al fin y al cabo, todo es lo mismo)), y volver a España a seguir dedicandome a ello, con sus viajecitos para impartir dichos cursos. Igual me estoy montando el cuento de la Lechera, pero en mi deliberación ya pensaba que podría volverme a España al día siguiente (si la conversación llegaba a esos tintes) y con los cursos que van saliendo, vivir perfectamente en mi casita del noreste de Madriz (jijijiji) e ir organizándome para currar con pacientela un día o dos por semana. Y escalar, escalar, escalar... La verdad, el sueño daba un poquito de vértigo siendo ipso facto, pero es que es lo que quiero y por lo que estoy aquí. Si se iban a cuestionar los medios que me iban a hacer llegar a mi modus de vida deseado, así que... qué hacía aquí si eso iba a desaparecer?

Total, que llegada la ansiada/temida conversación se habló absolutamente de todo, de las cosas que podemos mejorar entre todos, de los malentendidos, de objetivos, vacaciones y días en España, todo queda aclarado tras dos pedazo de cacho de trozo de horas hablando, y yo sigo aquí por otros tres años en nómina. Yupi. Qué contenta estoy. Viva, coma, viva, coma, viva, exclamación.

Pues no, no estoy super feliz, y eso es lo que me asusta. Me asusta ver que llevo toda la semana super motivada currando, pero que hoy no me concentro. Me asusta levantarme por la mañana intranquila porque tengo muchímmo que hacer. Me asusta que mi jefe me diga que espera que yo sepa más que él. Me asustan las expectativas de la gente. No me gusta escalar en plástico y que la gente me mire. No me gusta que me controlen. Me gusta levantarme y tomarme un café mientras miro el correo y enciendo la radio. Me gusta pensar en dónde voy a escalar el fin de semana y qué vías voy a probar. Me gusta pensar quién va a venir. Me gusta pasear por Madrid. Me gusta correr por el campo en una mañana soleada de invierno. Me gusta estar morena todo el año. Me gusta tomar vino y nueces de macadamia en la cocina con mi madre mientras mi padre cocina. Me gusta dormir en mi casa de Daganzo y no abrazar los cojines todas las noches. Me gustan los besos. Me gusta que mi madre me enseñe sus últimas adquisiciones tecnológicas. Me gustan las cenas al aire libre cocinando en el campingaz. Me gusta viajar porque quiero, no porque debo. Me gusta descubrir que subiendo los pies y alargando la mano aparece un canto justo cuando piensas que te vas a caer. Me gusta dar clases. Me gusta despertarme contigo. Me gusta empezar de vino y acabar con mojito(s). Me gusta que los alumnos me abracen al acabar el curso. Me gusta ir al teatro. Me gusta empezar con una caña y arreglar el mundo. Me gusta llegar a casa de mis padres y saber que tocan abrazos y besos de verdad. Me gustan las sorpresas. Me gusta que me abraces antes de mimir. Me gustan las cenas con vino y muchas cosas para compartir. Me gusta hacer la broma sobre las cartas que mi padre escribía cuando era pequeño. Me gusta cocinar. Me gusta hablar sobre mis sentimientos. Me gusta reír y reír hasta que me duela la tripa. Me gusta planear viajes. Me gustan los "porquesís". Me gusta ir en la furgo y cogerte la mano y quedarme dormidita. Me gustan los desayunos al Sol. Me gusta que me cuentes cómo estás. Me gusta pedir diferentes postres y compartirlos entre todos. Me gusta poder elegir.

Lo mejor de todo, que ese día, llegará.
Sólo una cosa convierte en imposible un sueño: el miedo a fracasar”- Paulo Coelho

domingo, 4 de septiembre de 2011

jueves, 25 de agosto de 2011

Cuando menos te lo esperas...

Hoy ha amanecido gris, como suele ser habitual en este verano, que no es verano ni es ná. Es más bien una "primavera que no llega". Ayer tuvimos una conversación en la que me preguntaban si en España hablábamos del tiempo. La verdad es que la incultura en este país es muuuy grande. "No, mira, la verdad es que del tiempo no se habla, miramos a ver si hay un pájaro que vuela bajo para coger el taparrabos de verano o el de muy verano, pero nada más". Es que si lo piensas seriamente, estos cruditos tienen una incultura similar a los de la Yankeeland... Pero no se les puede echar la culpa, la verdad es que son como los burricos, miran p'alante y no ven lo que hay a su alrededor.

Tengo que dejarlo claro, voy a realizar la constatación de un hecho: NO ME GUSTA este país. Una se adapta, incluso hay hasta días que piensas que te lo has pasado súper bien y que te has integrado en la sociedad: un buen día en el trabajo, rocódromo, una cena en buena compañía... Pero no, no tienen ni idea de lo que es vivir, de lo que son los pequeños placeres de la vida, esas pequeñas-grandes cosas que hacen que un momento se impregne en el cerebro asociado a cosas positivas, que te haga sonreír cuando lo revivas, o simplemente, que haga que las endorfinas (momento pedante del post) suban a un nivel más que aceptable.

No contemplan el cenar en compañía más de 20 minutos. Se cocina algo rápido y ale. Si te invitan a casa es para cenar çon el objetivo de luego hacer algo. Amos, que todo tiene que tener un objetivo en la vida. Luego tontos, lo que se dice tontos, no son, que cuando vienen a casa, bien que les gusta que les hagas el pisto, los entrantes, los pre-entrantes, se ventilen varias botellas de vino, y luego... "ooooh, postre!! Y más postre!!" "qué bien!". Claro, que con lo mal que se alimentan ya entiendo yo bien que lleguen a casa y arrasen. Por lo general, al final invito a casa más a "extranjeros" que a holandeses... Por qué será... No hablemos de ir a un restaurante: platos por separado y eso de compartir... De verdad de la buena, que te miran mal!! Si propones algo así como:  "mmm, pues podíamos compartir varios primeros, que tienen muy buena pinta..." Y de repente suena el típico sonido de la noche con los grillos y chicharras "cri-cri, cri-cri". Y no me ha pasado ni una ni dos, sino varias veces! Ains!

Pero en el fondo, es un proyecto de vida por lo que estoy aquí, así que hay que hacerlo lo más agradable posible y ver el lado positivo de la laif...

No tengo una gran inspiración, pero me apetecía volver al blog. El caso es que ha salido el sol, nada más, creo que eso lo dice todo. Cuando menos te lo esperas, sale el Sol :)

miércoles, 26 de enero de 2011

Un añito más...

Miércoles, 26 de enero de 2011. Jo, cuando llegué, hace ya más de un año, estaba Groningen todo blanquito. Ahora parece que el Sol quiere salir, pero no hemos visto la nieve desde diciembre, que cayó una buena y pensé para mis adentros: el principio de 4 meses de hielo y nieve, y temperaturas negativas, ¡¡apriétense los machos!!! Como dijo el padre del difunto JFK (supongo que también difunto, dicho sea todo, aunque supongo que no de la misma dramática manera...) 'when the going gets tough, the tough get going'... amos, en cristiano, 'cuando la cosa se pone fea, los tíos duros tiran p'alante' (la verdad es que el juego de palabras es más chulo en el idioma de Chéspir (o Shakespeare para los más eruditos), pero queda mucho más clarito en el de Cervantes... Cada uno con lo suyo, igual que no me imagino yo a Don Quijote subido en su Rocinante y arremetiendo contra los molinos en el inglés de 'La vida de Brian'... En fin, que vuelvo de Úbeda y sus cerros, donde normalmente me voy cuando escribo... y me remonto a mi pobre cochecito, recientemente bautizado como Tomauto como juego de palabras entre 'tomato' y 'auto' en el idioma crudense... (sí, no es super mega ocurrente, pero no está mal, ¡¡¡jooooo!!) 

Resulta que me fui a pasar las vacaciones de Navidad a Espein (lo de las 6 horas en el aeropuerto por culpa de los retrasos, la supuesta nieve y p... en vinagre no merecerá la pena ni comentarlo, y encima debo honorar a easyjet porque nos dio un vale de 5.95 euros para cenar en los restaurantes del aeropuerto, donde una ensalada de lechuga y algo de color ya te vale 7 pavos...). Mi amado Seat Ibiza se quedó en un parking que hay al ladico de mi casa, bien aparcadito él, tranquilito, descansando...
Tras 3 semanas sin moverlo (no lo cojo para ir a trabajar, así que se pasa bastante tiempo quietito) decidí que era el momento, ya que llovía y quería ir a entrenar sobre el plástico tras haber ejcalado en roca (snif, snif, ahora que le estaba cogiendo el puntillo de nuevo... Buaaaaaaaaaaaaa!!!) y lo de mojarme cuando la temperatura exterior es de uno o dos grados, pues no lo llevo bien, mire usted. ¡Ay!, si es que es dolorosíiiiiiiiisimo de comentar, ¡¡jo!! Metes la llave en el contacto, la giras, y no ocurre... nada!!!! Tooodas las lucecitas que ni sabía que existían, se quedaban encendidas, y la radio no iba, el reloj tampoco, la temperatura exterior (ésa ni falta que hace, que generalmente es deprimente cuando lees en el accuweather (maldito invento), Madrid 10 grados, realfeel 15... o lo que es peor, Murcia 15 grados, sensación térmica 20... ¡grrr! Aquí si pasamos a las dos cifras en invierno es para los negativos, (¡buaaaaaaaaaaaaaaaa!! (bis)). Así que me tocó ir en bici, en modo contrarreloj Induráin (para los más jóvenes hablaremos de Contador o Armstrong, pero la frase es la misma) para no llegar tarde. Es curioso como a las 6 de la tarde (ya de noche, por supuesto, ¡dónde vamos a parar!) con un frío de la milk, y con unas cuantas capas al puro estilo cebollita, el cuerpo humano es capaz de terminar sudandito en 20 minutitos de nada. Amos, que es el perfecto calentamiento para unas horitas de climbing... Lo de la vuelta a casa ya es un poco menos gracioso, pero al menos llegas a tu casita, con tu super calefacción, te pones tu pijamita, tu cenita, la musiquita, las velitas... y te acuerdas de tu pobre Tomauto en el garaje, ¡ains!! 
Mi tomauto, pero el mío con 5 puertas :)
Menos mal que gracias a las redes sociales (¡qué frase más bonita, oiga!) vino un crudito a ayudarme al día siguiente a ponerlo en marcha, con el coche de la churri y las pinzas para la batería. La moi, que estaba con una amiga en casa tomando un té calentito, bajó en pijama y nos fuimos las dos a dar una vuelta por el ring (la Groningen-30, para entendernos) tras arrancarlo, al más puro estilo maruja. ¡Como para que me hubiera parado la policía!! Coche español, maruja en pijama, y la de al lado de la Gran Bretaña... Y yo sin el DNI ni ná... Digo yo que pinta de terrorista no tengo, pero como aquí son de los que se piensan que Europa empieza en los Pirineos, pues a lo mejor algo así como inmigrante ilegal, llegada desde África... La gran frase fue, no sé si ya lo había comentado, en un restaurante con una amiga de las espeins también, cuando nos dice una crudita: '¿sois francesas?' Y nosotras, 'pues mira no, españolas'. Y nos dice: 'Ah, pensé que érais europeas...' Y se fue, he de reconocer, impune. La verdad es que nuestra cara debía ser algo así, como de completo flipamiento, y no fuimos capaz de reaccionar. Otro comentario estrella fue el de la secre de mi antiguo departamento, que me viene un día todo preocupada ella, y me pregunta si mis padres y mi familia y amigos están bien, y económicamente no tienen problemas, dada la horrible situación en España, en que la gente está viviendo en la calle, y todo el mundo está sin empleo. Claro, ahí no pude por menos que decir que el señor Ruiz y la señora Núñez están muy felices en su graaaaaaaaaaaaaaaan casa, jubiladicos ellos (en aquel momento no, pero a punto), mi familia, pues mira, no les va mal económicamente, algunos más, otros menos... y los amigos, pues de todo hay, pero ninguno está durmiendo bajo un puente (claro, en España, con el clima tropical y los camellos, puedes acurrucarte en un momentito, o si no en la arena del desierto...), al menos que yo sepa (tampoco lo permitiría). En fin, además de aguantar comentarios como "la culpa de la crisis en Europa es de España" y cosas así. La verdad es que esto te enseña a lo asquerosos que son los estereotipos, en los que yo misma me he visto reconocida a veces al 'juzgar' a algunos grupos sociales o nacionalidades. Todo en la vida vuelve, pequeña!!

Pero no todo es criticar. Hablando de nacionalidades, este fin de semana estuve cenando en casa de una amiga, donde conocí a dos chicas de Kenia. Pues qué bonito, pensará algun@, yo tengo un tío en Alcalá. Lo interesante y para mi flipante, es cuando contaban cosas de su infancia. Una de ellas era 'capitalina', amos, del mismo Nairobi, y su madre la mandó al internado, a tomar por c... para que se "hiciera una mujer de provecho".  En la ciudad eran relativamente pobres, pero tenían agua corriente. En el internado tenía que caminar 10 km todos los días para ir a por agua, con un cántaro de 20 litros en la cabeza. La chica, que por aquel entonces, no había llevado agua en su vida; no mantenía el equilibrio las primeras veces, y se le caía la mitad en los 10 km de vuelta. Esto sumado a que la llamaban 'flojita' porque encima no tenía las manos curtidas. Luego les daban de comer una comida no de lo más rica y sabrosa, y la chica debió llegar a ver a su madre (2 veces al año, si no recuerdo mal), hecha un esqueletito porque no comía mucho. Mami claro, se preocupó mucho mucho mucho, y la chica decidió que esto no le iba a vencer, y la siguiente vez volvió más goldita que nunca :). Ah! Ni que decir tiene que la otra, que no era capitalina, hacía eso todos los días, y ambas cuidaban, desde los 7-8 años, a los hermanos menores como si fueran madres. Fue una cena muy chula, teniendo en cuenta, para el que no lo sepa, que parte de mi investigación y mi trabajo, se basa en las poblaciones de cazadores-recolectores en el mundo, en cómo estamos preparados para vivir social y físicamente, la comida... Lo curioso es que uno de los que estaban en la cena era un holandés que se dedicaba a fichar y ser mánager de atletas keniatas. Mi pregunta tonta es si a un chaval que hace un mínimo de 20 km al día (hablamos sólo de caminar a por agua, no hablamos de ir al cole (la otra chica tenía el cole a 15 km de casa, creo), o de ir a por comida al súper de.... el pueblo de al lado?) le quedan ganas para entrenar o hacer más deporte extra. La contestación del crudito es que es una de las pocas maneras de salir de la pobreza, pero también me surge la duda de hasta qué punto la pobreza de allí es tal o no (no hablo de los pobrecicos que se mueren de verdad de hambre, que no se me malinterprete). Cuando las chicas hablaban de su infancia, cuidadas por tías, herman@s, prim@s, comiendo en una gran mesa compartiendo comida en plan banquete una o dos veces al día, me planteo si, si no conoces el mundo occidental, si quieres venir a él. Yo sería feliz con mi huertito, mi escalada, mi montaña, y comiendo un par de veces al día con gente a la que quiero pensando "a ver qué han cazado hoy en la tienda" o "qué pescadito había hoy". Pero igual no estoy siendo realista y el no disponer de un médico al lado me asustaría...
Los peques de Kenia















Bueno, a lo mejor en un futuro puedo saber lo que es, ¿¿quién sabe?? :)

jueves, 21 de octubre de 2010

Quitando las malas hierbas...

Sí, ya lo sé, ha pasado muuuucho tiempo... ¿qué he hecho? Pues como hay que aprovechar, lo más importante ha sido tomarse unas merecidas vacaciones en ese país tan gonito que se llama España y que echo tanto de menos. ¡Qué le voy a hacer! ¡No puedo negarlo! 3 semanitas seguidas, sumado a algún que otro viaje a la "Tierra Prometida" en julio para ver cómo España ganaba el mundial ante... oh! Cierto! JOLAND!!! Pues no me estuvieron dando la coña la semana de la final con que "Ah, pues no nos dejes de hablar cuando perdáis..." y "qué pena que no juguemos la final contra Alemania para ganarles a ellos". Pero una que es muy discreta y algo supersticiosa con esos temas, callaba cual mujer de la noche... Ahhhh! Qué satisfacción! Desde aquí, gracias por esos momentos de gloria ante la "naranja" y poderles hacer alusión al kárate que entrenaron para la final :p.
Una imagen vale más que mil palabras... :)
Uno de los viajes al lejano país (me recuerda a la canción de Los Pitufos, qué gran serie!!) de verano fue a Lanzarote (mejor no recordar demasiado la experiencia), combinado con Madrid, y, por supuesto a Asturias... Yo creo que la foto de abajo lo resume todo... ahhhh! :)
Naranjo de Bulnes en Agosto, Picos de Europa, Asturias, España
Pero cambiemos de tercio y dejemos de criticar. Como decimos los compis de holandés y yo, debemos admitir que "Holanda is different" (fíjate que yo pensaba que era España :)), y que no es ni mejor ni peor, sino diferente. Por lo visto los problemas de adaptación en gente que se muda aquí son muy frecuentes... (no me imagino por qué... :S),  Digamos que una de las cosas que, analizándolo precisamente ayer en el rocódromo con un grupo de holandeses y un mejicano (he de reconocer que la gente con la que me voy en el roco difiere mucho del joland estereotaip, peeeeero, sí que sigue un patrón en muchas cosas), llegábamos a la conclusión de que aquí compartes un día de escalada, incluso te vas de viaje un fin de semana largo, y aún así, no eres ni amigo de la persona... Vamos, que tienen que conocerte BIEN para que te den dos besos (bueno, aquí tres) al verte. Si lo comparo con el BúlderKing (rocódromo al que iba en Madrid, sitio que para algunos, es un bar con un rocódromo al fondo), el ambiente es muy distinto. En Bjöeks, donde voy aquí en Groningen, cuyas instalaciones querrían Cristo y compañía (perdón por la mención :)) tener en Madrid, no por la sala de bloque, que no paro de repetirles a los jolands que es una mielda (además, te cobran por el magnesio, habráse visto! :)), ni por la parte de climbing, que es cierto que está genial (claro, que en Madrid (Espein) tenemos roca en ésta nuestra Comunidad, y alrededores... (ains, vuelta a echar de menos, jo...!)) sino por la zona de chill out que sería envidiada en varios kilómetros a la redonda y parte del extranjero... Si esos sofás y pufs estuvieran en Madrid, la caja en la archi-conocida Super Bock sería impresionantemente superior a lo que ya es :).

Aquí la gente va a entrenar, a echar el ojo un poquito (son humanos, rozan el robotismo, pero no tanto, hay necesidades fisiológicas), y ni siquiera a tener un poco de picardía a la hora de conocerse. Claro, que el 50% de los que escalan aquí en su vida ha visto un gri-gri, y del otro 50%, el 25% no ha ido a la roca en su vida, y el otro 24% se apunta las vías en el 8a.nu en top-rope (lo siento, tenía que decirlo...)... Lo que nos deja un 1% de espíritu escalador. Los buenos perfumes se venden en frascos pequeños...

Competi de bloque en veranito, la verdad es que de esto no me quejaré, porque ese día fue la bomba. Creo que la que está escalando el segundo bloque por la izquierda soy yo :)
Es como que te hacen un análisis a ver si eres "válido para entrar en el círculo" y después, ya si eso, puedes tomarte cañas conmigo, te invito a mi casa... etc. Amos, todo lo contrario que en Espein, donde primero te tomas las cañas, y luego ya veremos si eres mi amigo... El mundo al revés... Ayer me dijeron que claro, que es que una cosa es expresar sentimientos y otra es mi "Spanish fury". Claro, si espanis fiuri (Alberto, I miss you!) llamas a no ser un autómata y tener un desarrollo en los cientos de músculos faciales que el Homo sapiens sapiens tiene, sí; digamos que atrofiados no están, o que se lo digan a esas patitas de gallo tan majas que asoman en los laterales de mis cuencas oculares... (suspiro)...

En fin, en su defensa diré que he descubierto que hay gente que es capaz de sonreir, incluso de reir, y de dedicarte bonitas sonrisas y compartir sus experiencias y emociones... No es lo habitual en el minuto 1 de partido, pero... Eso sí, directos son un rato. Me paso el día hablando en inglés, apenas una palabra de español, y encima, cuando voy a entrenar o me voy a tomar algo, como se supone que ya sé algo de holandés, pues ale, a hablar holandés... Que lo agradezco y soy la que lo pido, peeeero, ayer me suelta uno, encima, a las 9 de la noche, después de entrenar y de que el ácido láctico estuviera por los poros de mi cuerpo, y el celebro (esto va por Cris, me encanta esa palabra) ya no tuviera cuerpos cetónicos de que alimentarse (coña para biólogos o del gremio, sorry, pero tenía que hacerlo) y empezase a auto-fagocitarse; que pronunciase no sé qué palabra bien. Tócate los....!!! Encima se rió un poquito-bastante de mi acento, y se rió de mi mezcla de holandés-inglés. Para situaros diré que el crudito se estaba literalemente durmiendo en el sofá y hablaba a trompicones como si se le estuviese acabando la pila Duracell, y el mozo, que se montó en su BMW al irse del roco, no en la bicicleta de Verano Azul que tenemos todos (bueno, yo ayer me monté en mi Ibiza), no debe concebir que eres española y recargas las pilas como Superman, con el Sol y el ingrediente secreto del jamón ibérico, dos elementos de los que este país carece, BUAAAAAAAAAA!!! No estoy en país nórdico oficial, pero me da a mi que el Sol se ha escondido ya hasta nueva orden porque no soporta el Realfeel que dice el Accuweather de 4 grados, brrrrrrrrrrr!! (No es necesario que nadie me comente, muchas gracias de antemano, que en Madrid hoy hacía 22 y Sol, os podéis ahorrar el comentario, que tengo internés...)

En fin, quejas de Holanda a parte, podría también declarar que he conocido mucha gente nueva, que mi compis parecen un encanto, que en el roco me hago un huequecito y me quedo a entrenar y cenar con ellos, que la gente del curso de holandés (obviamente, todos buitenlanders, como se dice aquí (quicir, extranjeros, a mi me suena al título de una película de ciencia ficción: "The Buitenlanders" (léase "bauitelanders")) es muy maja y quedamos para café, en plan marujístico total, o para cenitas en casa de algun@..., y que he conocido una panda de españoles que, según los joland, están muuuuy locos, o, mejor dicho, que son españoles y punto. Y "ESpein is different", como todo el mundo sabe. Como diría Manolito Gafotas, gran personaje de Elvira Lindo, científicos de todo el mundo han venido hasta España para intentar descifrar el por qué de nuestro comportamiento, sin descubrir porqué somos así... Qui lo sá... El clima, el jamón ibérico, aceite de oliva, el vinito, las tapitas, la Feria, San Fermín, San Isidro, las montañas, la comida de mamá... BUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!! Todo lo que aquí no hayyyyyyyyyyyy! Creo que voy a llorar (otra vez...).

Ahora en serio (snif, snif, secada de lágrima), aunque me pese decirlo, y parece que estoy sufriendo una condena, he elegido estar aquí por un motivo, y, es cierto que el nuevo proyecto de investigación (esa era la maleta que no llegaba, para los que no pillaron la metáfora de la entrada anterior) que he empezado (por el que aún no cobro, pero esa es otra historia, y será contada en otra ocasión, porque me remitiría de nuevo a "Las Doce Pruebas de Asterix" y los temas burocráticos...) es súper motivante, está plenamente orientado a lo que quiero hacer, a lo que me he dedicado en los últimos 7-8 años, paleo-dieta, Sol, química... con una persona encantadora (seguro que algún día le pondré verde) que es uno de mis supervisores, y con compañeros muuuy capaces y... bueno, es el principio, pero apunta bien.

No suelo equivocarme con las sensaciones, para mal o para bien... De hecho, a veces por no hacerles caso a mis sensaciones me he llevado/me estoy llevando palos... Pero como sabiamente me dijeron el otro día, es mejor quitar las malas hierbas del jardín, que no te dejan crecer las flores bonitas. Es un trabajo costoso, y a nadie le gusta, e incluso a veces te haces daño o te "eslomas" de tanto agacharte y levantarte, peeeero... oh! Y lo bien que queda al final? Dicen que bicho malo nunca muere, pero no hay refrán para las hierbas, no? :p

Por cierto, dejo un enlace para terminar, que me tiene flipada: CLICK HERE, a disfrutar!! :)

jueves, 22 de julio de 2010

Esperando la maleta... en el aeropuerto y más allá

Pues sí. Siempre que facturo equipaje (aparte de luchar contra los kilos que me deja cada compañía, que ya me lo sé de memoria: Ryanair, 15, Easyjet, 20, KLM, 23, Iberia, 25...) vuelo tan contenta con mi bolsito en el que va mi inseparable i-pod (gracias, mamá!), últimamente uno de mis libros de Stieg Larsson (por cierto, en el último viaje me enteré de que pesa 1 kilazo!! Millenium siempre en la mano en caso de peso de maleta ajustado :)), y, por supuesto, una chaqueta y un pañuelo, independientemente de la época del año en que estemos. ¿Por qué? Porque en las alturas, a l@s señor@s azafat@s y al piloto les ha dado por prepararnos para una futura glaciación (Ice Age 4, ya estoy viendo a la ardilla en el avión con la bellota), y tienen el acuerdo, junto al de los controladores aéreos y las huelgas, de que la temperatura debe ser la mismiiiiíta que la que tienen fuera. El otro día, encima, cuando amablemente le pedí una blanket, o lo que viene siendo, una mantíiita (aún no lo sé en holandés, igual ahí está el secreto, y además, se la vi en el carrito a la tía), me dice la torreta jolandesa que la manta era para otra chica que se estaba congelando.... Y digo yo... ¿qué parte de mi piel de gallina, mis micro pantalones cortos, mi camiseta de tirantito fino (con cierta parte de mi anatomía superior dispuesta para iluminar toda una autopista) y mi derivación vascular (es decir, labios morados, cara pálida pese a venir de España y culo, que no me vas a tocar, frío, fríoooo) te hace pensar que yo estoy con un efecto sauna finlandesa en mi cuerpo? Si ya me dicen a mí que a los jolands tienes que decírselo todo a la cara, ¡¡mamáaaaa!!

Peeeero, lo miraremos por el lado positivo. En clase el otro día aprendí que es bueno pasar frío de verdad, y que creamos tejido adiposo del weno y quemamos el malo... Así que igual tengo que NO llevarme la chaqueta y el foulard y quitar un poquito de grasita visceral en el avión... ¡¡Viva la adaptación al medio!! Tanta PNI y tanta historia.... :)

Bueno, que todo esto venía a que cuando facturo equipaje, no puedo evitar pensar, eso sí, únicamente cuando llego a la cinta, lo que pasaría si la maleta NO sale por donde tiene que salir. Esto está enmascarado por mi observación de la gente que espera las maletas... Viniendo de Lanzarote eran tooodo parejitas jóvenes, algunas con niños, algunas morenas, otras no (pillinesss!!), algunas que dejarán de serlo en cuanto lleguen a casa... La ansiedad aumenta cuando, en los paneles pone que las maletas ya están on the belt, uséase, de camino, y no las ves... Peeero, de repente, salen las primeras maletas, que los trabajadores dejan suave y delicadamente en la cinta (PUMBA, CHOF!, cual onomatopeya de cómic de los 4 Fantásticos o similar). Y tu maleta no sale... y empiezas a pensar: "bueno, pues si no sale, no pasa nada, total, voy a casa de mis padres, champú hay; pasta de dientes, ropa interior tengo que no me la llevé toda...". 

Peeeero, sigue sin salir... La he facturado, la chica era un encanto, llevaba medio kilo de más y me lo ha dejado pasar, el vuelo ha salido bien (bueno, el piloto debió estar en Port Aventura hace poco, le gustó el Dragon Khan, y quiere reproducirlo en cada aterrizaje, pero weno) ... Estoy en la cinta correcta, ¿no? MMmmm, en el cartel pone mi número de vuelo,  ziziizi... tengo mi i-pod, mi Millenium 3 a punto de acabar y la chaqueta y el pañuelo en el bolso... (mira que a la azafata le he puesto la cara de El Gato con Botas, pero no había manera de sacarle la blanket).  La parejita de enfrente no para de hacerse arrumaquitos y están más blancos que los jolands... ¡¡Uy, y empiezo a oír ruidos goldos!! (¡¡CHOF, RECHOF!!) Esa maleta se parece a la mía... uy, no... Anda, la parejita ha cogido la maleta entre beso y beso (¿¿y para qué quieren ropa si no han salido de la habitación!!??) Supongo que hay que asumir que "es lo que hay" y que ese riesgo esta ahí en el momento en que decides facturar y sabes que estarás una hora más en el aeropuerto, pero... (PUMBA! CHOF!) ¡¡Ayyyyy!! ¿Vendrá la mía ya?